La flor y el corazón se abren por su propia decisión.

Noche de besos y estrellas
sobre tu cuerpo... lato yo
bajo mi cuerpo... lates tú
fuego y sol
derritiéndonos
como la nieve
de la cordillera...
amor, amor, amor.
mar

2 comentarios:

Darío dijo...

Que se abran, sin miramientos ni resquemores... Un abrazo.

Javier F. Noya dijo...

Sí sí, siempren abren ante el sol que las dspierta, casi involuntariamente, instintivamente. Besos.